Predicados do Douro Palace

Palácio de Cristal

En uno de los más deslumbrantes locales de la ciudad de Oporto, en el antiguo campo de la Torre de la Marca, se erigió el Palacio de Cristal, donde se puede contemplar un soberbio panorama sobre el río Duero, el margen de Miragaia y Massarelos, desaguando nuestra mirada en el vasto Oceano Atlantico.

En efecto, el arquitecto inglés Thomas Dillen Jones inició el palacio en 1861, que fue inaugurado el 18 de septiembre de 1865, inspirándose en el modelo que se había realizado para el mismo evento en la ciudad de Londres, algunos años antes. El Palacio de Cristal fue concebido para acoger la Exposición Internacional Portuguesa, muestra dónde se expusieron las nuevas conquistas industriales y comerciales, según el espíritu que presidía el certamen londinense.
Sus majestuosos salones, naves y anexos, moldeados en estructuras de hierro y vidrio, le conferían una ligereza y gracia mayor, que el siglo XX no supo respetar ni apreciar. De hecho, el camarillo lo desmanteló en la segunda mitad de nuestro siglo, levantándose en su lugar una desgraciada y utilitaria nave de hormigón armado. Esta obra fue proyectada por el arquitecto Carlos Loureiro, sirviendo de sede al Campeonato del Mundo de Hockey sobre Patines de 1951. Consagrado como pabellón de los deportes, sería posteriormente rebautizado con el nombre de Rosa Mota, en homenaje a una de las más ilustres atletas portuguesas.

Las memorias occidentales de este palacio subsisten en los románticos jardines envolventes, que poseen gran variedad de plantas, canteros de flores y majestuosos árboles – palmeras, plátanos y telas. En ellos se pasearon familias y novios, poetas y ciudadanos anónimos. En ese momento se realizaron las fiestas más importantes, como aquellas que animaban las canchas de la Navidad, del Carnaval o del inevitable San Juan.
Un lago, con su pequeña isla, reflejaba en sus aguas tranquilas la graciosa silueta del ya desaparecido palacio de vidrio y hierro.

En sus múltiples rincones verdes, en sus miradores, cuevas artificiales y castillo, o aún en su mini-zoo con la aldea de los monos, sigue siendo la nostalgia y el encantamiento de uno de los grandes parques portugueses.

Texto: Infopedia